estudio

La hora de ponernos a estudiar representa que el periodo de exámenes se avecina y que necesitamos contar con los conocimientos necesarios para rendir de forma adecuada y obtener una nota satisfactoria. Aunque suelen ser momento de estrés y presión es necesario hacerlo, no todos somos unos dotados de habilidad de la retención de información, es por eso que previamente a la prueba es necesario repasar un poco algunos detalles.

Muchos cuentan con métodos de estudio que les facilita retener y comprender la mayor cantidad de información posible, más cuando se trata de fragmentos extensos. Pero también están los que les cuesta un poco más y a veces no logran los resultados por más horas de dedicación que le brinden al estudio. Para ellos, dejamos algunas recomendaciones.

Tener a la mano lo que necesitas

No es necesario contar con grandes cantidades de documentos para estudiar una parte minúscula de ellos. Tené a la mano solo lo más importantes, lo que es un casi hecho que en tu examen vas a encontrar. Además, así la cantidad de información que tengas que percibir será menor, y mayor será la retención de lo que realmente necesitas.

Busca un lugar adecuado

Si el tiempo está en tu contra y hay que estudiar a contrarreloj, lo mejor que podés hacer es buscar un sitio en donde tengas garantizado que no habrá distracciones. Si es en tu cuarto, antes de hacerlo procura avisar a las personas que viven contigo, que por un rato deseas no ser interrumpido. Si preferís mucho silencio podés recurrir a la biblioteca de la universidad o bien a un espacio abierto que te permita estudiar en paz, como un parque o plaza.

Creá un ambiente adecuado

Ponete lo más cómodo que puedas, sentado, acostado o como quieras, lo importante es que estés relajado. Se ha comprobado que las personas que estudian en compañía de buena música, son capaces de retener la información necesaria para sus exámenes.

Descansá cada cierto tiempo

Aunque no lo creas, estudiar es una actividad que además de desgastarnos mentalmente, lo hace físicamente. Es importante que hagamos breves pausas para poder descansar nuestro cuerpo y mente. Además también se recomienda que en situaciones de ese tipo consumas cosas dulces; se ha comprobado que comer ese tipo de cosas harán que tu cerebro se mantenga más despierto durante más tiempo y podrás resistir más en caso de que te espere una larga jornada de estudio. Ojo, no abuses de las pausas que puedas llegar a hacer, entre 5 y 10 minutos por cada hora de estudio es lo ideal.

Fuente: Pro Universitarios