Ejercicios por la mañana vs. Ejercicios en la tarde

 

ejercicio

 

Por la mañana:

Te hace más constante

 Hacer deporte por la mañana nos ayuda a mantener un horario fijo, especialmente si lo practicamos a primerísima hora. Como señalan diversas investigaciones, aquellos que se ponen en marcha con el alba suelen mantener más la regularidad que los que lo hacen en otro momento del día.

 

Quemas más grasa

Según un estudio publicado por la Universidad de Northumbria en Newcastle en el British Journal of Nutrition, los deportistas queman un 20% más de grasa si realizan ejercicio en ayunas, incluso en el caso de que el aporte calórico recibido a lo largo del día sea el mismo. La clave se encuentra en que, como señala el investigador Javier González, los que realizan ejercicio con el estómago vacío queman la grasa de reserva, mientras que los que han desayunado simplemente eliminan la que acaban de consumir.

No hay conflicto de horarios

Muchos de los que se han apuntado al gimnasio con la voluntad de acudir diariamente a la clase de las ocho se habrán sorprendido de que, por unas razones u otras, han pasado semanas sin poder asistir, y no necesariamente por estar demasiado cansados. Es muy probable que a lo largo de la semana vayan apareciendo diversos compromisos que nos apartan de las deportivas. Sin embargo, es muy poco probable que tengamos citas ineludibles a las siete de la mañana.

Alivia el estrés

No es ninguna novedad que el ejercicio físico ayuda a reducir la ansiedad. Sin embargo, si realizamos deporte únicamente por la noche, estaremos relajados unas pocas horas, pero cuando nos volvamos a levantar, el estrés llamará de nuevo a nuestra puerta. Si hacemos ejercicio por la mañana, la sensación de relajación creada por las endorfinas se prolongará a lo largo de toda la jornada laboral.

Mejora tu sistema endocrino y los ritmos circadianos

Cuando hacemos ejercicio todos los días a la misma hora, nuestro cuerpo comienza a regularse, en especial el sistema endocrino. Algo que también ocurre con los llamados ritmos circadianos, que son las oscilaciones de las variables biológicas que se producen a lo largo del tiempo. El cuerpo se acostumbra a prepararse antes de la hora en que suena el despertador porque le hemos acostumbrado a ello, así que el despertar es menos traumático. Las hormonas se preparan para regular la presión sanguínea y el bombeo del corazón, por lo que evitaremos complicaciones cardiacas.

Por la noche:

Trabajarás más duro

Un estudio afirmó que el trabajo muscular y los picos de fuerza se consiguen en horas nocturnas.
La soledad de la noche:
Podrás experimentar la soledad nocturna en un gimnasio o en la calle. Es una sensación agradable siempre y cuando lo hagas en un lugar bien conocido. Te sentirás más libre.

Podrás lidiar con tus problemas

Los encontronazos con tu jefe, con tu profesor o con la familia se verán desde una perspectiva más positiva de noche mientras te ejercitas.

Desestresante

No todos los entrenamientos te harán sudar como un pollo. Una clase nocturna de Yoga puede ser exactamente lo que necesitas para llegar a casa sin ese estrés de todo el día.

 

Dormirás mejor

Algunos estudios han encontrado que ejercitándose cerca de la hora de dormir puede hacer más difícil que nos durmamos. Pero otro estudio afirma que la gente que realiza entrenamiento de fuerza en la noche, consiguen una mayor calidad en su sueño y duermen más que la gente que se ejercita por la mañana.

Fuentes:
www.sportadictos.com
www.elconfidencial.com